miércoles, 9 de mayo de 2012
Adiós Caloi
parte 2
parte 3
parte 4
Resulta conmovedor ver cómo se quiebra cuando Pigna le pregunta sobre el futuro de Clemente, al final de la cuarta parte. Ya intuía que tal futuro nunca se concretaría.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
sábado, 16 de octubre de 2010
El francés de la voz de oro
martes, 20 de julio de 2010
De amistad y alunizajes
La primera imagen retrata a todos los astronautas involucrados en las distintas misiones Apolo, hayan llegado o no al satélite terrestre. La otra imagen muestra a los que específicamente caminaron sobre la superficie lunar en cada una de las seis misiones acontecidas entre el año 1969 y 1972. Clic para ampliar.
Ilustración realizada en 1973 por Pierre Mion para la National Geographic. Incluye a los tres astronautas muertos en la fallida Apolo 1, ubicados justo detrás de la bandera. La imagen a alta resolución, aquí.
Enlaces:
El programa Apolo
lunes, 1 de febrero de 2010
J. D. Salinger (1919-2010)
Murió uno de los escritores más misteriosos del siglo XX. Poco se conoce de Jerome David Salinger, sobre todo lo acontecido desde los años sesentas en adelante, pero sí lo suficiente como para transformarlo en un personaje de culto. Una sola novela publicada le bastó para pasar a la posteridad: The Catcher in the Rye (El guardián entre el centeno, 1951). Dicha obra generó en su momento amores y odios: debido a su lenguaje desenfadado y los acontecimientos relatados, muchos intentaron censurarla mientras otros, académicos, la exponían como material de estudio en sus clases.
El guardián entre el centeno, la historia de un adolescente rebelde que descubre que el mundo es peor de lo que imaginaba, ha sido asociado al accionar de famosos asesinos que lo tenían como libro de cabecera: David Chapman, lo llevaba consigo en el momento de asesinar a John Lenon, y John Hinckley Jr, que atentó contra Ronald Reagan en 1981, también declaró ser fanático del mismo.
“Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan en él. En cuanto empiezan a correr sin mirar a donde van, yo salgo de donde esté y los agarro Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Vigilarlos. Yo sería el guardián entre el centeno. Te parecerá una tontería, pero es lo único que de verdad me gustaría hacer. Sé que es una locura.”
J.D. Salinger, El guardián entre el centeno.
Enlaces:
Obra casi completa (inglés y español, no chequeada)




